domingo, 25 de marzo de 2007

No dejes que te dañen




Se que nunca ha sido fuerte
Valentía le falto
Era tierna, dulce y fresca
Y derrochaba esplendor

La alegría que expresaba
Y su forma de reír
Nos borraba las tristezas
Y nos hacia feliz

Donde se fue aquella flor
Que tan viva siempre estaba
Y aquella plantita fresca
Esa que yo recordaba

No llores paloma blanca
Ni olvides eso que eres
No dejes que a ti te dañen
Ni hagas lo que no quieres

No seas gorrión, ni gaviota
Hazte águila rapaz
Y demuéstrale a este mundo
De cuanto eres capaz

Ebelin

1 comentario:

desde el amor dijo...

Esta poesia hace poco te la comenté y tiene mucha fuerza, te dejo todo mi cariño que ya lo conoces de sobra, Ma.José